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consejos de amor

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No liberarte de un amor te condena a vivir atado a algo que ya no existe, lo que ya no existe simplemente se fue y ya no será más, no era lo suficientemente bueno para ti y punto. El tiempo te  ayudará a comprender que lo que ha ocurrido, lo que tienes ahora es lo que importa, lo demás ya no vale la pena pensarlo; no llores, no sufras, no te atormentes con lo que simplemente ocurrió porque ya se ha quedado atrás, los momentos vividos con ese amor se recuerdan con cariño, los malos momentos duelen porque te dejan rasguños en el corazón. Si has aprendido la lección jamás vuelvas a caer en cosas equivocadas y nunca, nunca des una nueva oportunidad si esa persona obró mal contigo. Lo volverá a hacer. No es fácil encontrar un nuevo sueño y mucho menos un nuevo amor; el amor de tu vida, yo quisiera…

Despierto y ahí esta él en mis pensamientos, metido en mi cabeza, como siempre, como todos los días de mi vida; para mí es algo tan normal que me decido a enviarle un mensaje de buenos días. Dos horas después sé que lo ha visto, pero no me ha respondido, lo justifico diciéndome a mí misma que está ocupado, que no puede responderme  o que simplemente se ha quedado sin saldo. Pasados unos días, vuelvo a escribirle, pero ningún mensaje es contestado y me decido a no mandarle ninguno más; por dos días no le envió nada y al tercero es él quien me manda un mensaje; lo leo una y otra vez emocionada y loca de felicidad, lo respondo de inmediato y lo vuelvo a leer con una sonrisa estúpida en la cara; él no vuelve a contestar el mensaje y me hace sentir un poco triste, pero una…

Fuiste la mentira más bonita de mi vida, fuiste aquello que me hizo soñar con los ojos abiertos y ser feliz a cada momento, ahora lo veo claro, me enamoraste a base de falsedades. Aunque nunca te tuve realmente, a ratos sentía que me pertenencias y me amabas y eso fue lo más bonito que he llegado a sentir. Me mentiste, me hiciste creer en ti y en tus bonitas palabras, en tu amor,  sonaban tan reales que casi las creía. Lo peor era que luchaba contra mí misma para no tragar ni una sola de tus palabras bonitas, todo salió al revés… Te creí cada una de ellas, porque tenía la esperanza que las cumplieras. Ahora no sé qué hacer con todo éste amor que siento hacía ti, no sé qué hacer con todo lo que me hiciste imaginar a tu lado, es difícil borrarlo de mi mente y corazón de un…

Estamos juntos, porque queremos, así sin imposición, ni títulos; estamos juntos porque disfrutamos de nuestros momentos, porque al mirarnos se nos ilumina el corazón. De que nos sirve que todo el mundo sepa que nos amamos, pregonar nuestra relación, si en realidad lo único importante, es lo que sentimos el uno por el otro. Ha dejado de ser importante para nosotros tratar de quedar bien ante los ojos de otros, nos basta con ser francos con nosotros mismo, sin telones, ni abismos… Tenemos esa magia que no necesita palabras, esa unión en las miradas que lo dice todo, sin decir nada, nos conocemos bien, a ti, te basta mirarme a los ojos para saber lo que pienso, lo que me duele, lo que me hace bien al igual que me pasa a mi contigo. No hay nada más que pedir, pues tengo todo junto a ti, no sé si será…

Mentiría si no admito que te he echado de menos. Me es casi imposible desprenderme de cada uno de nuestros recuerdos. Te mentiría si no te digo que miro a diario tus fotografías y aunque a veces me digo ¡ya no más! y me enfoco en otras cosas, pronto reapareces. Que tropiezo con tu recuerdo a cada momento y que el dolor me llega hasta el alma. No logro fingir que estoy bien. Que no me ha roto tu decisión y que sin dudarlo, ha sido lo mejor. Lo mejor ¿pero para quién?, quizás para ti pero para mí no. Aun permanezco encerrada en mi habitación, llorando por tu recuerdo. Aún permanece en mi cabeza aquel momento en que dijiste que lo más conveniente era alejarnos. Y mis tontos intentos por convencerte de que te quedaras, no lograron conmoverte. Sin importarte lo hundida que me dejabas, sin importarte el que yo te amara,…

Todos merecemos un amor que nos ame tal como somos, sin tener que aparentar nada, un amor con el que no tengamos que poner escudos para  ocultar nuestras inseguridades, nuestros miedos, nuestras más profundas debilidades, ese amor que traiga la  paz, pero que al mismo tiempo nos de fortaleza para afrontar las cosas que no podemos cambiar, ese alguien que nos complemente,  y nos ame en libertad. Todos merecemos  un amor, que nos mire como si no hubiese nadie más en la tierra, que se quede embelesado con nuestra presencia, que nos cubra de besos, que nos haga olvidarnos de los complejos, y manías que tantas veces causan inseguridad. Merecemos un amor que no tenga dudas, que sepa que nos quiere en su vida y en su futuro, que aunque pudiera tener otras opciones elija quedarse a nuestro lado para siempre. Ese alguien que haga nuestro día a día más…

Y nuevamente te doy una oportunidad más, creyendo en lo que dices, en lo que planeas para nosotros, en que piensas conmigo para el futuro; nuevamente ilusionándome y dándome motivos para seguir, hablando de mis más anhelados sueños a los que hace tiempo me resigné a no poderlos tener. Me encuentro nuevamente ante eso, dejando a un lado lo que en su momento dolió y que hasta juré no retroceder. Y lo peor de todo es que no sé por cuánto tiempo durará esta ilusión… Dímelo tú… ¿cuándo te volverás a ir? Para estar preparada, para ponerle un armazón a mi corazón y no volverme a hundir; no entiendo por qué te sigo haciendo caso, tal vez porque te amo demasiado y este amor ciega mi razón, pero dentro de mí, sigo creyendo que esta vez será la definitiva y que somos el uno para el otro, que por fin se cumplirá…

Dentro de un corazón que ha sido herido, humillado, despreciado y, como consecuencia, se ha convertido en un corazón débil e inseguro… Existe todavía un hueco para el amor más importante: El amor hacia uno mismo. Todo es parte de un proceso… Un proceso largo y pesado, lleno de tropiezos que nos hacen dudar hasta de nuestro valor como personas. Sin embargo, como bien lo he escuchado infinidad de veces, nada es para siempre. Hoy, después de tanto sufrimiento y tanta soledad, he decidido que ya es hora de amarme a mi misma por encima de cualquiera. Nunca más permitiré que nadie me vuelva a hacer sentir y pensar que valgo poco, jamás permitiré que alguien vuelva a jugar conmigo y pretenda al final, quedar como víctima de las circunstancias. Jamás volveré a llorar por alguien que me haya lastimado, porque quien sólo sabe mentir y dañar, no merece las lágrimas de…

Miro tus ojos, los más bellos que he visto en mi vida y no hay duda de que quiero seguir perdida en ellos para siempre, cruzando cada uno de los obstáculos que se pudieran presentar; parece extraño que en este momento yo esté feliz con una sonrisa de tonta al pensar en ti cuando meses atrás habíamos decidido poner un punto final a nuestra historia, sin querer saber uno del otro, conociendo otras personas y otros besos. Ahora  estamos aquí frente a frente, a punto de realizar un sueño juntos, el más hermoso de los sueños: unir nuestras vidas en una. Hoy confirmo una vez más que el verdadero amor sí existe, es aquel que rompe todas las barreras y soporta cualquier contrariedad. Hace más de un año planeábamos esto, sé que no era el momento entonces, pero ahora sé que en este día te elijo a ti y lo volvería a…

El tiempo va pasando, no perdona, no olvida. Lo dejamos pasar… nos dejamos pasar. Ya no soy tan joven, es cierto, pero aún me quedan muchos años por delante y muchas cosas nuevas por vivir si es que la vida aún brinda nuevas oportunidades. Aún tengo mucho por hacer, mucho por equivocarme, mucho por experimentar, mucho por sentir. Y tú, tú te convertiste en ese anhelo intermitente, en alguien que aparece y después desaparece a su antojo. Y no, eso no sucedió de la nada, creo que simplemente llegó un punto en que como personas, nos acostumbramos al dolor. Nos acostumbramos tanto que ya no lo sentimos de la misma forma, está ahí, pero disfrazado de melancolía, de nostalgia pasajera. Vivo como vivía desde antes de conocerte. Sonrío, me equivoco, duermo, salgo a divertirme, trabajo, leo, bailo, sueño… como antes de conocer qué era sufrir por amor, qué era sentirse…

Te juro que lo intento, pero me cuesta la vida… Cierro los ojos y no hago más que verte; cierro los ojos y sólo puedo pensar en ti; cierro los ojos y lo único que veo es a ti… y me pregunto: ¿Debería seguir cerrando los ojos? Me esfuerzo por salir adelante y procurar que la cosas sean de otra manera, pero es no me veo capaz. No puedo olvidar todo lo que hemos vivido, no puedo olvidar tus palabras de amor… No puedo olvidar todo lo que nos quedó por hacer. Lo siento, pero es que tampoco quiero olvidar. No vaya a ser que por olvidarlo deje de tener conmigo lo único bonito que me queda de ti. Por eso cierro los ojos, por eso te busco entre mis recuerdos, por eso me quedo contigo cada vez que apareces… Porque esto es lo único que tengo de ti, el amor de mi vida…

Cierto es que cuando estamos enamorados, poco pensamos en las consecuencias de  nuestros actos, nos bastan las promesas y las miradas del otro para volver a confiar, para creer que una persona va a cambiar. Lo peor de todo es que muy en el fondo, sabemos con certeza cuando el amor no es amor, es solo un espejismo de lo que deseamos, de lo que soñamos, de lo que antes fue y hoy ya no. Dicen que las segundas partes nunca fueron buenas, y yo creo que tienen razón, pues en este caso, lo único seguro que tenemos es el desenlace, ese final que sabemos que  tarde o temprano llegará. Creo que esa es una razón de peso para no volver a cometer el mismo error, pues alguien que te hirió en el pasado, no merece tu perdón, ni segundas oportunidades para volver a herir tu corazón. La realidad es…

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