Historias de Amor Ficticias

Me enamoré como un tonto

Google+ Pinterest LinkedIn Tumblr

Mi hermosa  Yeréi, me enamoré de ti desde el primer día en que te ví sentada en aquel autobús, tus extrañas coletas desiguales y tu mirada perdida en el horizonte mientras cruzábamos el puente camino de la universidad.

En aquel autobús lleno de niños ricos, en los que me sentía sumamente incómodo, criticando en mi interior cada marca de ropa, cada pantalón de cuadros o  cada falda de colegiala, pero te ví y todo paralizó mi mundo, mi pequeño mundo lleno de críticas que se difuminó como si hubiese pasado un huracán.

Mi querida Yeréi cuantas veces te lo he dicho desde que salimos, cuantas veces en sueños durmiendo a tu lado he podido recordarte sin querer aquel torpe beso que nos dimos por primera vez, quizás ya ni te acuerdas pero aquí estoy yo para que jamás lo olvides.

Ya hace casi 50 años que estamos juntos y todavía te siento mi dulce niña de coletas raras, mi pequeña amiga, mi bella amante, mi hermosa dama.

Ahora que ya la ceguera me puede, mil veces quiero tocar tus labios, tu rostro, tu alma, para no olvidarme ni de una arruga que te impuso el tiempo cuando ya no vea, cuando mis manos no sientan como antes, cuando mi corazón se apague como una llama por no tenerte a mi lado.

Jamás olvidaré todo lo que hemos vivido, nuestros hijos, nuestros nietos, forman parte de nuestra felicidad juntos donde cada día nos hemos recordado el amor que nos tenemos.

Sé que te extrañarán estas líneas, nunca he sido de escribir demasiado, ni de hablar mucho, pero si he sido siempre de sentir demasiado y quiero por primera vez que este sentimiento crezca más allá de mis líneas, como un avión de papel que con ilusión hizo un niño para llegar al cielo a tu lado.

Me enamoré como un tonto
Vota el articulo!

Deja un comentario

Pin