Desamor

Me rompiste el corazón, así que por favor no vuelvas

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Mentiría si no admito que te he echado de menos. Me es casi imposible desprenderme de cada uno de nuestros recuerdos.

Te mentiría si no te digo que miro a diario tus fotografías y aunque a veces me digo ¡ya no más! y me enfoco en otras cosas, pronto reapareces. Que tropiezo con tu recuerdo a cada momento y que el dolor me llega hasta el alma.

No logro fingir que estoy bien. Que no me ha roto tu decisión y que sin dudarlo, ha sido lo mejor. Lo mejor ¿pero para quién?, quizás para ti pero para mí no. Aun permanezco encerrada en mi habitación, llorando por tu recuerdo. Aún permanece en mi cabeza aquel momento en que dijiste que lo más conveniente era alejarnos. Y mis tontos intentos por convencerte de que te quedaras, no lograron conmoverte. Sin importarte lo hundida que me dejabas, sin importarte el que yo te amara, el que ofreciera lo mejor de mí… tú decidiste huir.

Huiste como el peor de los cobardes, el que ilusiona, enamora y abandona.

Echaste a la basura cada uno de nuestros planes. Me dejaste pensando que pude haber hecho más por la relación, cuando la realidad es que tu no moviste siquiera un dedo. Mostraste una sonrisa hasta el último momento. Cada palabra, cada lágrima y aquel dolor fueron en vano, decidiste soltar mi mano y sin ninguna palabra de esperanza de retomar algún día lo nuestro tan solo dijiste “adiós”.

Hoy después de días de dolor sigo sin consuelo. Aunque no lo quiera me tortura la idea; esa estúpida y maldita idea de que en realidad nunca me amaste; si lo hubieses hecho estarías aquí conmigo y no donde decidiste estar. No es verdad que la prueba más grande de amor es dejar ir a quien amas, la prueba más grande de amor es permanecer y enfrentar juntos cualquier adversidad. Ni siquiera puedo comprender tu adiós, pues tampoco supiste darme una convincente explicación.

Sé que más temprano que tarde me cansaré de esta situación. De sentirme así y de permanecer encerrada en mi habitación llorando. Sé que en algún momento me desharé de los recuerdos y decidiré vivir; vivir plenamente, vivir para mí y por mí, sin pensar más en lo que fue, sin pensar más en ti. No solo porque me lo merezco, sino porque mi capacidad para amar es demasiado grande y mis ganas de ser amada algún día renacerán.. Querré volverme a ilusionar, a entregar, soñar y amar. Algún día lograré sellar cada espacio de entre aquellos pedazos rotos con los que armé mi corazón y volveré abrir las puertas de par en par, para dejar entrar a alguien que en verdad me quiera amar.

Algún día seré todo lo que fui a tu lado y no por ti, sino por mí. Volveré a sonreír y me verás tan feliz que dudarás plenamente de tu existir y de lo mucho o poco que hayas logrado en mí y es que para ese entonces ya no importará quien fuiste, sino solamente lo que hiciste y ten la certeza que para entonces tus actos habrán sido tropiezos que me ayudaron a levantarme con más fuerza. Y cuando ese día llegue que no te quede la menor duda que ya no tendrás ninguna oportunidad conmigo.

Solamente te pido un último favor: cuando me veas o me sepas feliz, plena y dichosa sin ti, NO VUELVAS. Me costó mucho superarte y sanar cada herida. Permíteme ser feliz con el nuevo amor que ha de llegar a mi vida. Quédate allá lejos… donde tú elegiste estar.

Me rompiste el corazón, así que por favor no vuelvas
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