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Historias de Amor Ficticias

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Una carta que jamas sera enviada Nunca te tome la debida importancia escuchaba hablar muchisimo de ti pero jamas me llamaste la atención hasta que aquella noche había un desfile de modas en el cual los dos casualmente teníamos que participar yo nerviosa esperando mi turno para entrar me di cuenta que alguien me miraba quise disimular y note que me mirabas mucho que sonreías como queriendo llamar mi atención yo insegura de mi como siempre no te mire…. al momento de ingresar yo estaba con un un vestido super dificil de manejar por lo que me costaba caminar y yo me daba cuenta que me seguias mirando buscando que yo te mirara tambien (no lo creo de tantas chicas ahi tu me buscabas) no le di importancia pero ya semanas despues sali con unas amigas a pasear y sin darme cuenta tu estabas ahi tambien no se que paso…

Esto le paso a una persona real y comprueba que las historias de amor a distancia, es decir, gente que aunque estén lejos, incluso a miles de kilómetros, se aman y luchan por estar juntas, existen. Yo tenía un amigo, al que llamaremos Agustín. Agustín tenía una novia hacía 8 meses, a la cual llamaremos Andrea. Andrea y Agustín estudiaban los dos y estaban muy comprometidos con sus carreras. El caso es que luego de graduarse a uno de los dos le surgió la increíble oportunidad de hacer un estudio extra que le daría una acreditación especial en su área. Voy a tratar de no revelar datos específicos para que los protagonistas no se vean reflejados directamente, aunque los dos saben que estoy escribiendo su historia en este momento. Bueno, el caso es que a uno le surgió viajar muy lejos, a un país de Europa a estudiar durante un…

Eran de dos mundos muy distintos. No tenían nada que ver el uno con el otro. Él era un político con muy mal humor, y ella…  ella era una revolucionaria muy salada. Cuando sus caminos decidieron entrecruzarse, ellos pensaban odiarse, pero apenas le dio tiempo, pues al poco de conocerse ya estaban enamorados. Dos carácteres muy diferentes unidos por la más bella de las historias de amor. Lo más extraño de todo es que congeniaban completamente, parecían estar hechos el uno para el otro ignorando la diferencia que había entre ellos. Su cuento de amor les fue hasta divertido, escondiéndose de las personas para que nadie les pillase. Pues sería todo un “notición” , ¡¡un político y una revolucionaria enamorados!!. Pero como el propio dicho dice, “lo poco gusta y lo mucho cansa” y ellos ya estaban muy cansados de esconder su amor. Querían gritarlo a los cuatro vientos, decírselo al mundo entero, que…

Como uno de esos cuentos de amor tan bonitos, de los que son tan envidiados, así era la historia de Iria y José. Ambos estaban muy enamorados, vivían el uno por el otro, sin preocuparse de lo que había alrededor. Pues con ellos, nada tenía ni sentido, ni razón, solamente existían sus vidas, y su amor. Y el fin siempre acaba llegando a las historias de amor, esta vez llegó fuerte, llegó haciendo daño, dejando mucho dolor.  Llegó de la nada, sin que nadie le llamara, destrozando el alma de Iria, destruyendo su sentido de la vida. Pues José no le fue fiel. Llevaban muchos años, la rutina de la vida, a su amor ya le iba destinando. Ella no entendía que fue lo que sucedió, porqué de repente el chico de su vida le destrozó el corazón. Acudía a la vidente en búsqueda de alguna solución. Hacía conjuros y brujeria…

Sólo eran niños,- recordaba la gente del pueblo, cuando recordaban las historias de amor de aquella pareja. Todo comenzó hace muchos años, cuando aquella pareja era tan sólo unos niños. Sabrina no era muy bonita, usaba gafas grandes y aparato dental. Tenía 14 años, era muy buena estudiante en el pequeño colegio del barrio . Iván el chico más guapo  pero también era el gamberro de clase, nunca hacía los deberes y siempre se comportaba mal. En los recreos, Iván le hacía la vida imposible a Sabrina, pues se odiaban mutuamente. A través de esos insultos y peleas, una pequeña semilla de amor, crecía entre ellos. Como en los cuentos infantiles, los patitos feos, al pasar el tiempo, se acaban convirtiendo en unos precioso cisnes. Y eso es exactamente lo que le pasó a Sabrina. Tenían 20 años, nunca habían perdido contacto y aunque ese odio entre ellos no cesara. Iván comenzó…

Historia de amor Aquel fin de semana, su hermana había preparado una cita a ciegas para cuatro. Todo iba a salir perfecto, encontraría al amor de su vida. Estaba tan ilusionada, que la ilusión a los pocos minutos desapareció. Fue en el momento en que el teléfono sonó. Era del trabajo, tenía que acudir a la oficina, pues había unos nuevos compradores, y mucho trabajo por hacer. Llamó a su hermana y con mucha tristeza le dio la noticia de que no podía acudir a la cena. Fue una noche muy dura, cuando llegó a casa y se tumbó en la cama, pensó estar en el paraíso. A las pocas horas su hermana la despertó, había preparado una cita a ciegas a la hora de comer. Pero tampoco se presentó, estaba tan cansada que cuando despertó ya era anochecer. La hermana se desquiciaba, tenía que encontrar la manera de unir a…

Era un amor del verdadero. Eran la pareja perfecta. Ella una mujer digna de admirar y él.. Él era todo un caballero. Vivían el uno para el otro, eran inseparables y su amor era el más envidiado de aquel pueblo. Pero como en todos los cuentos de amor, siempre hay algo que perturba a esa felicidad. Los padres de la chica tenían que marcharse fuera del país para trabajar. Las vidas de aquellos chicos habían cambiado completamente, la tristeza reinaba en sus días más alegres y sus momentos de amor ya no eran los mismos. Estaban tan tristes que en vez de disfrutar de los últimos momentos juntos, los dejaban pasar como los minutos de un reloj. Un día el chico llegó muy temprano a casa de la mujer. En su rostro había una intrigante sonrisa. Explicó que él hablaría con sus padres, los acompañaría al aeropuerto y allí les explicaría…

Marcos era un chico muy guapo. Todas las chicas del instituto estaban coladitas por él. Aparte de su belleza, Marcos, era un chico ejemplar, llevaba un ritmo de vida muy sano, hacía deporte, era buen estudiante… Vamos, el chico perfecto. Llevábamos muchos años saliendo. Éramos la pareja más popular del instituto. Éramos la pareja perfecta, como si nos hubiesen sacado de un cuento de amor. Éramos tan felices, pero toda la felicidad que sentía desapareció aquella tarde de domingo. Notaba a Marcos bastante distante, pero como era un chico tan ocupado nunca sospeché nada. Sin saberlo estábamos pasando una crisis de pareja muy grande. Tan grande era, que aquel domingo me dí cuenta. Dijo que no me quería que llevaba meses viendo a otra chica, que lo sentía pero que su amor por mí había desaparecido y se marchó… Se marchó con otra, sin importarle el daño que me estaba…

Éramos inseparables. Era la chica de mis sueños… de mi vida. Creía que éramos felices, pero resultó que no. Ella no era tan feliz como yo pensaba. Cada mañana cuando la iba a recoger a casa, salia con lágrimas en los ojos, nunca me explicaba que era lo que realmente le pasaba, y yo tampoco quería insistirle. La intentaba distraer con mis tonterías, contándole lo que le escribía mi abuelo a mi abuela en las cartas de amor que le mandaba cuando eran jóvenes, algunas historias de amor bonitas… todo lo necesario para sacarle una sonrisa. A la mañana siguiente, Aurora no apareció. Estuve esperándola toda la mañana, la llamaba pero su móvil no daba señal. Nadie contestaba en la puerta de su casa.  Estaba muy preocupado, algo dentro de mí me decía que algo malo había pasado. Cuando ya estaba dispuesto a darme por vencido, me fijé en la…

Era un aficionado cantante / compositor noche en uno de los cafés más de moda de Nueva York. Tracy, una mujer joven y atractiva, estaba muy emocionado de realizar, pero sabía que tenía cuatro largas horas de espera antes de su aparición programada. Entonces, por sólo unos segundos, ella llamó la atención de alguien. Su nombre era Matt y él le llamó la atención también. Matt tenía uno de los primeros actos de la tarde y estaba pensando en dejar tan pronto como se haya terminado. Tracy tomó una mesa cerca del escenario. De repente se fue Matt de nuevo, un apuesto joven con una sonrisa maravillosa. “Así que me sentaré aquí”, espetó Tracy con la franqueza característica. Empezaron a hablar en las pausas entre los actos de la charla tonta pequeña de dos personas intrigado, pero cauteloso. Matt estaba fascinado por los ojos verdes de oliva de Tracy. Tracy…

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